TERAPIA CORPORAL, ARTETERAPIA Y GESTALT: 
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1 2013 May

ARTETERAPIA EN MADRID LAOOCONTE

Buenos días,

El día 23 de Mayo a las 20:00, en el Estudio de Pintura Laocoonte, haremos una charla informativa para todas aquellas personas interesadas en conocer un poco más sobre  la Arteterapia, cuales son sus beneficios y cual es la metodología con la que trabajo.

Entrada gratuita.

Será para mi un placer poder disfrutar de este espacio y tiempo compartiendo con todos vosotros.

Alegría para todos.

ArteTerapia_flyer

23 2013 Abr

MATTHIEU RICARD SOBRE LA FELICIDAD

A menudo buscamos la felicidad fuera, como si juntando esto y aquello que nos falta consiguiéramos completarnos y estar por fin felices.  “Tener todas las condiciones para ser feliz”, pero en esta misma idea esta la confusión, porque si lo pensamos bien, “tenerlo todo para ser feliz”, entraña que si algún dia me falta algo será el fracaso. Cuando algo va mal en nuestras vidas trabajamos en el exterior, pero nuestro control del mundo exterior es a menudo limitado, temporal e ilusorio, pero si miramos en el interior,  nuestras condiciones internas, ¿no es nuestra mente la que transforma las vivencias externas en felicidad o sufrimiento? Podemos estar en el paraíso y no ser capaces de disfrutarlo porque nos sentimos infelices por dentro.

¿Es posible cambiar nuestra manera de ser transformar nuestra mente neurótica?

¿Es posible salir de la mecanicidad de nuestras emociones negativas?

¿Cual es la naturaleza de la mente?

Si vemos desde el punto de vista de la experiencia existe una cualidad primaria de la consciencia que es el simple hecho de pensar, de estar conscientes.

La conciencia es como un espejo que nos permite ver todas las imágenes que proyectamos, pueden ser caras bellas, o feas,  tristes, agresivas… pero el espejo no se mancha no se modifica, no se altera con estas imágenes, detrás de cada pensamiento existe la conciencia pura , desnuda, y no puede ser manchada por celos, ira. Trabajamos desde ahí, desde este observador que mira, que es testigo, que no se queda pegado a las emociones.

El antídoto a todas las emociones, es poner la atención en la naturaleza misma de la emoción. Cuando sentimos ira nos obsesionamos con el objeto de la ira. Miramos una y otra vez este asunto, ponemos la atención fuera. Te invito a cambiar el foco y llevar la atención dentro, en la emoción esto lleva tiempo. Siéntela. Igual que le tomó tiempo a la mente y la personalidad formarse esta coraza defensiva, que nos produce dolor, de igual modo tomará tiempo desmantelar este mecanismo.

Espero que lo disfruten.

Mis mejores deseos.

Patricia Morales

10 2013 Abr

Alexander Lowen. Respiración.

alexander-lowenLa respiración saludable es una acción corporal total, todos los músculos del cuerpo se hallan implicados en algún grado. Esto es especialmente cierto para los músculos pélvicos profundos, que rotan la pelvis ligeramente para atrás y hacia abajo durante la respiración para ampliar el vientre, y luego la rotan hacia delante y hacia arriba para disminuir la cavidad abdominal durante la expiración.
Deberíamos considerar los movimientos respiratorios como ondas. La onda inspiratoria comienza en la profundidad de la pelvis y fluye ascendentemente hacia la boca. Conforme pasa hacia arriba, las grandes cavidades del cuerpo se expanden para succionar el aire.
La garganta es especialmente importante: a no ser que se expanda con la inspiración, no podremos hacer una respiración profunda.
La expiración induce una relajación de todo el cuerpo. Dejas salir el aire de tus pulmones, y en este proceso dejas salir cualquier cosa contenida.
No contengas tu respiración. Permítete respirar. Aunque no queremos que fuerces la respiración, queremos que te percates cuando no respiras. Si te percatas de que estás conteniendo tu respiración, da un suspiro. Haz un sonido. Que se te oiga. Si das un suspiro, hazlo audible.

Alexander Lowen.

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5 2013 Abr

Conferencia sobre Arteterapia Humanista en Mirando al Sol

 

“Es bello lo que procede de una necesidad interna del alma” .

Wassily Kandinsky

Hola a todos. Es un placer comunicarles que el Jueves 11 de Abril a las 19.00h daré una Conferencia/Taller  sobre Arteterapia Humanista en el Espacio de desarrollo personal Mirando al Sol, C/Alberto Aguilera8, 3º Dch. M. San Bernanrdo.

Compartiremos palabras que nos ayuden a entender que es la Arteterapia y cual es proceso al que invita como herramienta terapéutica y de autoconocimiento, y tenderemos una oportunidad de asomarnos por la experiencia vivencial de la pintura en una creación que haremos juntos de manera colectiva acompañada finalmente por una merienda de café, tés y galletas ricas.

Me encantará tenerles por allí y que podamos compartir un poquito de cada uno de nosotros a través de nuestra más elevada expresión, la expresión de nuestro arte.

Les espero con todo mi amor.

Patricia Morales.

 

 

3 2013 Abr

Himno a la vida del libro “Empezar a Constelar” de Brigitte Champetier de Ribes

Buenos días.

Comparto con ustedes este himno a la vida, extraído del libro ”Empezar a constelar” de Brigitte Champetier de Ribes. Es un texto lleno de belleza y sabiduría. Si os apetece compartir conmigo lo que os inspira, me encantará escucharos.

Abrazos.

“Sí a todo como es y a todos como son.
Gracias a todo como es y a todos como son.
Acepto sacar provecho de mi vida,
a la vez que acepto las desgracias.
Quiero a cada uno como es,
incluso a los que me dan miedo, rabia o repulsión.
Desde mi lugar, ni más ni menos,
respeto las jerarquías, honro lo que está antes que yo,
honro la naturaleza, planta o animal, honro a mis mayores.
Me entrego a los posteriores, a los nuevos, a lo nuevo.
empujado por el agradecimiento incondicional
a mis padres y a mi entorno,
devuelvo lo recibido dando a los demás y pido lo que necesito.
Consciente de mi pequeñez y mis errores,
vivo con alegría el momento presente.
Me abro a la vida”.

26 2013 Mar

La locura lo cura. Guillermo Borja

Hace unos día he retomado la lectura de “La locura lo cura”. Un libro de Guillermo Borja, que hace años me impresionó por la fuerza, la convicción, el coraje y honestidad de las palabras de este hombre comprometido con lo humano.

Os dejo unas palabras para que las disfrutéis y podáis sacarle sustancia.

Guillermo Borja. Irapuato, México
1951

Un chamán urbano y buscador de la verdad.
Guillermo Borja fue una de esas personas que nos incomodan y acobardan, no por su autoridad, su prestigio, su estatura y su fama, sino más bien por su gran e implacable honestidad.
Enemigo de la normalización forzada de las personas, esa normalidad impuesta por el sistema y la educación, que terminan en un neurótico típico de la modernidad: el \normópata\”, sumiso o rebelde, violento o pasivo, pero siempre inauténtico y alejado de su verdadera esencia y, sobre todo, infeliz, que siembra conflictos y desgracias en su entorno.
\”Memonio\”, como lo conocían sus amigos y pacientes, sostenía que sólo podemos sanarnos y sanar a otros si nos atrevemos a mirar de frente y en profundidad nuestra propia locura y aceptamos la locura del prójimo. Es la admisión de la locura y del arte que hay en ella lo que eventualmente nos cura.
Su oficio lo llevó a la calle, al desierto, y finalmente al penal de Almoloya, donde estuvo recluido por tres años y de paso convirtió al pabellón de psicóticos del penal y sus internos en un modelo de solidaridad y humanidad. Murió de SIDA en julio de 1995, a los seis meses de ser liberado.

“Los que trabajamos en terapia sabemos que un cambio de personalidad cuesta muchísimo trabajo, tiempo y dinero. En incontables ocasiones tratamos de hacer rápido las cosas, se nos olvida que estamos trabajando con la esencia del ser humano. Estamos tratando de ayudar a formar, a reformar, a reeducar o a reconocerse a un ser humano que no quiere hacerlo. Si alguien quiere asomarse a un proceso de evolución, le recomiendo que lea la vida de los santos. Estas personas se someten a un proceso terapéutico; aunque son de una sensibilidad extraordinaria y cuentan con un maestro, lo esencial es su capacidad de entrega.

La capacidad de entrega es fundamental es un proceso terapéutico. Si uno no se entrega, no se modifica nada. Pero llegar a esto es muy difícil, son años de trabajo, de trabajar las defensas y los mecanismos. Por eso creo que hay una terapia profunda, y otra que se dedica a analizar la caracterología, a reconocer los mapas de la patología y no los de la salud.

Hay que explicarle al paciente que el trabajo va para largo…

Que venimos al mundo a darnos cuenta en dónde estamos y que este darse cuenta tiene muchas etapas. (…)

El terapeuta enseña una buena actitud ante lo irremediable, ante el misterio de la vida, ante la injusticia, ante la incapacidad. Enseña la aceptación, que a pesar de todo, hay un orden, que lo que nos ha tocado está bien, que lo más valioso para poder reconocer la salud, es bendito sea Dios, que nos reconozcamos enfermos, pequeños y sufrientes”.

“La locura lo cura”. Guillermo de Borja. Ediciones la LLave.

26 2013 Mar

El Sur, un cuento de Patricia Morales

Ella.

Era una mujer renacida ante el encuentro con el pasado. Un pasado recobrado. Una memoria rescatada. Una mirada de frente ante aquello que había intentado en tantas ocasiones enterrar, olvidar en el cajón de la vergüenza.

Ahora, felizmente podía abrir todas las puertas y dejar que el aire corriera. Libre. Sus brazos crecían abrazando el tiempo. El tiempo había dejado de ser una cárcel y nacía como un libro en blanco para escribirse a sí mismo.

Su cuerpo firme echaba raíces. Vestida de verde bosque, su torso firme, su cintura erguida, su pecho mirando al cielo completaban la delicada presencia de una mujer con el alma florecida. Una mujer con el cuerpo vestido de la dignidad de quien al fin puede saborear la victoria de haberse confrontado consigo misma. Nada que esconder. Ella con sus manos había arrancado el silencio de su escondite y había abrazado la vergüenza. Su hijo. Aquel que tuvo que abandonar, era por primera vez entre sus brazos acogido, reconocido y podía brillar con la alegría de quién se sabe amado. Una victoria que derrumbaba con aplomo los muros desvencijados del pasado. La dignidad que nace de desenterrar a los muertos y ponerlos de frente ante su dolor. Y yo que la miraba podía disfrutar con la belleza de este alumbramiento, admirada.

Así que decidí partir. Irme lejos. Pero el sueño me fue encontrando. Me fui dejando caer, entrando, sumergiéndome poco a poco en las aguas profundas del olvido, embriagada por su dulzura placida, el sueño me vencía con su mano acariciadora. Y así, fui mecida por el abrazo del abismo, sin nombre, devuelta al útero materno. No sé cuanto tiempo pasó. Cuando desperté, desconcertada me hallaba en medio del océano dentro de mi barco velero, rumbo a ningún lugar.

El barquito era  blanco, nuevo, radiante, pequeño y valiente. Protegida en su interior me sentía confiada, como si él supiera danzar con la temible fuerza del mar abierto. Miré a ambos lados buscando compañía. Estaba completamente sola, cosa que aunque me inquietaba y me hacia cosquillas en la barriga no me extrañó ni me preocupó demasiado.

El barco se tambaleaba por el fuerte oleaje. Me levanté de un salto para mirar por las ventanas acristaladas dispuesta a descubrir este brazo de mar que me zarandeaba fuerte. Y de pronto ante mis ojos lo vi. El océano abierto. Mis ojos se detuvieron durante un instante eterno inmovilizados ante tanta belleza. Suspiré. El océano inyectado en luces turquesas, azules, verdes esmeraldas bailaba lleno de una fuerza colosal. Mis manos agarradas al cristal me sujetaban para no caer. Allí, parada, podía sentir como mi corazón de niña temblaba excitada, deslumbrada por la luz de este mar que me agitaba en sus brazos en una danza voluptuosa, llena de sensualidad y vida. Agua, agua redonda, una masa de aguas redondas abrazando mi barquito en un movimiento acompasado, armonioso. Miré por la ventana a estribor, otro barco a lo lejos navegaba capitaneado por un señor con barbas blancas que miraba con ternura a su familia disfrutando del calor de sol y el frescor de las aguas saladas del verano.

Y en ese instante pensé que estaba sola, de nuevo me sobrevino la soledad como una mezcla de excitación y certeza. Mi barco era llevado por el océano. Capitaneado por el impulso de la fuerza salvaje y abismal de la naturaleza. En un momento el barco se ladeó y pensé que nos hundíamos, pero en seguida recuperamos el eje. La proa avanzaba veloz cortando las aguas a su paso como un hacha erguida, surcando la ondulada mar. Avanzaba firme hacia el firmamento, hacia ningún lugar. El azul del cielo y el mar confundidos. Iba, iba, sin saber como, sin saber a dónde, conducida por los elementos, por la materia primera, esencial, guiada por el manto azul cristalino de la madre Agua que estaba allí para enseñarme a confiar, y yo fluía con ella llena de una contagiosa alegría. Mi barquito blanco y yo surcábamos veloces el océano. Y así, absorta me dejé guiar durante días por la ancha mar,  inocente y confiada como una recién nacida.

 El tiempo pasó como un relámpago, cuando me vi despierta en tierra firme. Una ciudad de piedra color tierra y catedrales medievales. En el puente que llegaba a la playa encontré a un joven poeta que deambulada por allí buscando conchas para hacer sonajeros para las entradas de las casas. El aire olía a musgo de piedra milenaria, y el cielo se vistió de gris nube. La quietud y el silencio de la piedra firme me hacían sentir segura y desprovista. Nos miramos y en mitad del silencio y sintiéndome como una extranjera perdida le pregunte:

-Perdona, ¿sabrías decirme dónde estoy?-

El joven me dio el nombre de la cuidad, un nombre que olvidé enseguida, y continúo:

-“En la España profunda”.

-“¡Ajá!, dije,“¡Que curioso!

Todo me parecía extraño y desconcertante,

-¿Y hacía donde me dirijo?”. Le pregunté.

-“Hacia el Sur”. Me dijo con una voz clara y serena.

Aquella respuesta me reconfortó y me pereció que era algo que en el fondo sabía. Volver al Sur. Volver a mi origen. Y recordé mi tierra, mi familia, y sentí un deseo profundo de ponerme rumbo allí.

 Me despedí con una sonrisa y caminé lentamente hacia la playa. Él continúo recogiendo conchitas y cristales de colores de la arena.

 La ciudad bordeada por la costa mostraba su final y el agua tímida lamia la arena fina de la playa. De pronto levanté la mirada y frente a mi una familia de hermosos delfines reposaba sus panzas en la arena de la playa y me recibían con mirada amiga. La piel gris azulada de los delfines brillaba con la suave luz y sus bocas llenas de diminutos dientes sonreían y se agitaban en grititos de alegría al verme, como si yo perteneciera a su tribu y me estuvieran dando la bienvenida a su manada. Mis manos corrieron a acariciarlos y compartir con ellos este encuentro.

Había llegado a casa. Los delfines me miraban con sus diminutos ojos y su mirada parecía decirme: estas en casa, esta es tu manada. Miré a mi izquierda y en el zócalo de una piedra vi pequeñas crías de delfín acurrucadas unas con otras, cubiertas de suave pelo y con los ojos aún cerrados y gimoteando. Quedé conmovida ante tanta fragilidad y con suma delicadeza los acaricié durante un rato. La tarde caía lenta y gris sobre la costa. La luz tenue del día se iba apagando rosada. De pronto me acordé de mi barquito. ¿Dónde estaría? Me pregunté.

En la orilla con los pies descalzos y el pelo al viento un hermoso hombre, quizás un pescador, miraba al horizonte o a ningún lugar, como si también él anduviera buscando su barquito, o eso pensé. Caminé junto a él.

-¡Hola! Le dije.-Nos miramos.

-Estoy buscando mi barco está perdido en el océano, ¿me puedes ayudar? ¿Sabes tú donde puedo encontrarlo?-

El joven me miró a los ojos como queriendo ayudarme. Quizá él tampoco sabía donde encontrarlo, y quizás mi barco andaba ya muy lejos como para encontrarlo. Caminamos durante horas y el continuaba a mi lado decidido a ayudarme a encontrarlo. Hablábamos poco y cosas sin importancia, y su compañía me daba fuerzas para seguir buscándolo pese al cansancio. A lo lejos pude ver el movimiento tintineante de las velas blancas de mi barquito como espejos de luz.

-Allí, allí está!!!-Le dije.

Sonreímos y nos abrazamos dando saltos de celebración. A lo lejos mi barco seguía brincando con la mar. Ahora solo quedaba alcanzarlo cuando llegara a la costa. Me moría de ganas de recuperarlo y volver a sentirme acariciada por el mar dentro de él, dispuesta a dejarme guiar por las olas salvajes de la azulada mar. Quizás aún no sabía con certeza mi rumbo y me preguntaba si era importante, o debía preocuparme por no saberlo. En cualquier caso mi paso por la ciudad de piedra y catedrales medievales me había enseñado que no estaba sola, estaban los delfines, y algo me decía que el joven poeta no se equivocaba cuando me dijo que quizás mi rumbo estaba al Sur, y que en el Sur había de reencontrarme con mi pasado como aquella mujer que encontré vestida de verde musgo, para poder mirarlo de frente y sentirme finalmente como su hijo, una hija digna de ser amada.

22 2013 Mar

Oración Escandinava

Que el camino vaya a tu encuentro.

Que el viento sople por tu espalda.

Que la lluvia se pose suavemente sobre tus hombros.

Y que Dios te sostenga en la palma de su mano.

14 2013 Mar

TALLER PERMANENTE DE MEDITACIÓN EN STUDIO 34

TALLER PERMANENTE DE MEDITACIÓN EN STUDIO 34

Todos los Martes de 10.30 h a 11.30 h y

Viernes de 17.30 h a 18.30 h

8€ /clase

Con este taller podrás conocer qué es la meditación, la postura correcta, las razones que nos llevan a meditar, sus beneficios en tu salud psíquica y física, y las técnicas de meditación. Podrás sentir el silencio interior, conectar contigio mismo, transformar los habitos y pensamientos negativos en positivos y si lo deseas adquirir el hábito de la meditación.

“Un espacio de observación semanal para aterrizar la mente en el cuerpo, serenarnos y conectar cuerpo-mente-emoción. La meditación es un sendero de auto-transformación mediante la auto-observación. Se concentra en la profunda interconexión entre mente y  cuerpo, que puede ser experimentada de manera directa, por medio de la atención disciplinada dirigida a las sensaciones físicas que forman la vida del cuerpo, y que continuamente se interconectan con la vida de la mente y la condicionan. Es este viaje de autoexploración de cuerpo y mente, basado en la observación, lo que disuelve la impureza mental, produciendo una mente equilibrada, llena de amor y compasión

Imparte Patricia Morales. Terapeuta corporal, arteterapeuta gestalt.

 

12 2013 Mar

NOS – OTR@S

Buenos días, os comparto este video lleno de belleza. Espero que os guste. Me quedo con unas palabras de este niño: “Cierro los ojos para verme de verdad”, qué hermosa la mirada de este niño.

 

Que tengáis un feliz día.

 

Patricia Morales.